Ajedrez

19 junio, 2024 11:20 am

Ajedrez
Por. José Prigadaá Andrade

*El nuevo PRI

Fue el presidente Plutarco Elías Calles quien el 4 de marzo de 1929 fundara el Partido Nacional Revolucionario, ahora conocido como PRI desde el año de 1938, y que ahora corre el riesgo de perder su registro ante el Instituto Nacional Electoral, ya que Xóchitl Gálvez, no alcanzó los más de 50 millones de votos que llevaron al poder en el 2012 a Enrique Peña Nieto, último mandatario priísta, y decimos último por que se escucha que Alejandro “alito” Moreno, quiere cambiarle el nombre.

El PRI vivió sus mejores momentos en los años 60s, 70s, 80s y principios de los 90s, hasta que Vicente Fox Quezada, gana la presidencia de la República abanderado por el Partido Acción Nacional el 2 de julio del año 2000; desde ahí vino el declive del PRI, quién llegó a tener a más de 16 ex mandatarios estatales prófugos, procesados y presos en el año 2017.

Esta situación sin duda alguna el electorado se lo cobró en las últimas elecciones encabezadas por Andrés Manuel López Obrador, el cuál en el año de 1983 fue dirigente estatal de esta institución política en el estado de Tabasco, mismo que se unió al frente democrático nacional que lo impulsó como candidato a gobernador de esa entidad en 1988, la cual perdió.

El cambiar el nombre al PRI no es mala idea, siempre y cuando este nazca con nuevas caras, con jóvenes que quieran servir al país, que traigan buenas ideas en temas de seguridad pública, medio ambiente, educación, e inversión económica del extranjero.

Y como se dice en la vieja “polaca”, todo debe de comenzar desde abajo, desde la verdadera militancia, y dejar afuera a esos viejos “dinosaurios” que se han encargado en los últimos 20 años en hundir al partido.

El Partido Revolucionario Institucional requiere con su nuevo nombre, de hombres y mujeres que sean reconocidos en sus municipios y en sus estados como personas honradas, con calidad humana y de trabajo, como en Martínez de la Torre, donde hay un Enrique Saavedra que bien podría dirigir al nuevo partido, en San Rafael a un Héctor Lagunes Reyes, que en los últimos 10 años ha dado progreso a ese lugar, y aún Enrique López de León, que fue muy buen alcalde en el municipio de Tlapacoyan, dejando atrás revanchas políticas que no sirven de nada.

Si en realidad el nuevo PRI quiere cambiar las cosas, debe de comenzar por los verdaderos cambios, y dejar atrás esas alianzas que han demostrado que no sirven de nada.

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