APUNTES | ¿Un narcogobierno?

2 febrero, 2024 11:42 am

“El pasado no se debe usar para esconder la mediocridad”

Germán Martínez Cázares

Diversos medios en México reprodujeron el pasado miércoles y ayer primero de febrero, partes del reportaje que Tim Golden publicó en ProPublica, medio independiente, radicado en Nueva York, que realiza periodismo de investigación. Su trabajo titulado ¿Entregaron los narcotraficantes millones de dólares a la primera campaña del Presidente mexicano López Obrador?, un extenso documento en el que el autor relata que testigos protegidos informaron a la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), que algunos traficantes de droga del Cártel de Sinaloa presuntamente aportaron dos millones de dólares para la campaña presidencial de AMLO de 2006.

El periodista Tim Golden ha ganado en dos ocasiones el Premio Pulitzer, fue corresponsal en México del diario The New York Times, especializado en temas de seguridad nacional, política exterior y justicia criminal.

En su investigación relata que la DEA se enteró del financiamiento del cártel de Sinaloa a la campaña de López Obrador por medio del abogado Roberto López Nájera, que había trabajado para Édgar Valdez Villarreal, alias La Barbie, operador del cártel de los Beltrán Leyva. Informó que los narcotraficantes habían entregado dos millones de dólares para la campaña en 2006 de López Obrador. Dieron el dinero a asesores del candidato a cambio de la promesa de que, de llegar a la presidencia, facilitaría las operaciones de los cárteles, lo que hizo con su estúpida estrategia de “abrazos no balazos” para combatir el crimen organizado.

La investigación de la DEA no estableció si López Obrador autorizó o sabia de las “donaciones” reportadas por los traficantes, pero la investigación sí aportó evidencia de que Nicolás Mollinedo, colaborador cercano del candidato, había aceptado el acuerdo propuesto por los traficantes.

En su reportaje Tim Golden informa que para la entrega de los “apoyos” para la campaña de López Obrador, se llevaron a cabo reuniones para negociar. Los traficantes plantearon que podrían “ayudar” en la elección de mandos policiales en algunas ciudades clave de la frontera. Solicitaron el compromiso de que, de llegar a la presidencia, no nombraría un fiscal hostil para sus intereses, con lo que obtenían un derecho de veto en este nombramiento. La Barbie hizo tres entregas, en total dos millones de dólares para la campaña.

Es evidente que el tema es importante porque involucra en temas de corrupción a López Obrador que, como es su práctica, en la mañanera descalificó el reportaje de Tim Golden y exigió pruebas sobre lo publicado. En su opinión la DEA está molesta con él porque después de la detención del general Cienfuegos en los Estados Unidos, los obligó a sacar las manos de México.

“No denunció al periodista, o a los periodistas; no denunció a los medios. Denunció al Gobierno de Estados Unidos de permitir estas prácticas inmorales y contrarias a la ética política que debe prevalecer en todos los gobiernos del mundo. ¿Está claro o no está claro? ¿Cómo es que se orquesta esto? ¿Qué no lo sabían sus agencias? ¿Son ajenas sus agencias? Tiene que decir la DEA si es cierto o no es cierto. Cuál es la investigación que hicieron. Pero no la DEA: el Departamento de Estado. Ese es realmente el problema. Y es de tiempo atrás”.

Van sobre AMLO

En cuanto a este espinoso tema, el periodista Raymundo Riva Palacio opina que “se puede descalificar a los medios, a los periodistas e incluso la misma información, como sucedió a través de las voces al servicio de la Presidencia o de expertos que revisaron contenido y contexto de lo publicado, pero no puede el Presidente quedarse ahí. Hay dos casos mexicanos que debe revisar: la detención en Los Ángeles del general Salvador Cienfuegos, exsecretario de la Defensa Nacional, en 2020, y la detención y juicio del exsecretario de Seguridad Pública Genaro García Luna, cuyo caso está siendo revisado en la corte de Brooklyn, pero que tiene previsto, si no hay sobreseimiento, que lo sentencien a fines de junio.”

“Por el método utilizado en Washington para imputar a López Obrador y el volumen de fuentes de funcionarios y exfuncionarios estadounidenses que las respaldan, son cualitativamente más severas que lo que se hizo con Cienfuegos y García Luna, al utilizar la arena pública como señales de lo que viene, para lo que debe analizar lo que hizo el Departamento de Justicia con Juan Orlando Hernández, que tan pronto como terminó su mandato como presidente de Honduras, fue acusado de tráfico de cocaína a Estados Unidos y extraditado por el nuevo gobierno.”

“La investigación contra Hernández abarcó de 2004 a 2022. Fueron 18 años en los que estuvieron armando la acusación formal, pero las llamadas de atención que tuvo no fueron directas, sino a través de imputaciones que iban siendo publicadas gradualmente por The Wall Street Journal, hasta que lo detuvieron, lo juzgaron y presentaron el pliego consignatario donde surgió el nombre del entonces presidente.”

“Con López Obrador no hubo llamadas indirectas, sino una directa, este martes, que surgió en el juicio contra García Luna, cuando su abogado César de Castro buscó utilizar la investigación en un interrogatorio. El juez Brian Cogan lo frenó, aduciendo que ese tema no estaba a juicio. López Obrador reaccionó en ese momento amenazando con demandarlo, pero no hizo nada más, una inacción, negligencia o soberbia incluso, que se ha revertido con el mensaje en Washington de que está abierta una investigación en su contra, probablemente transexenal.”

“López Obrador no debe quedarse gritando a los mexicanos y denostar a la misma DEA que le creyó ciegamente en el caso de García Luna, sino tomar lo sucedido el martes como una cita con la justicia estadounidense que vendrá tarde o temprano, para lo cual debe prepararse, enviar en su calidad de Presidente al fiscal a Washington para saber qué se tiene exactamente contra él y comenzar a preparar su defensa. Le ha llegado la hora a este narcogobierno”.

Que se distraigan con Colosio

Y ahora resulta, tres décadas después, que la Fiscalía General de la República va a resucitar las tesis de Pablo Chapa Bezanilla del segundo tirador en el caso Colosio, y vuelve a poner en esa responsabilidad a la misma persona a quien hace 30 años el tristemente célebre fiscal especial del caso quiso inculpar sin poder exhibir sin una sola prueba: Jorge Antonio Sánchez, un agente del entonces Cisen, que estaba cubriendo, como ocurría entonces y sigue ocurriendo hoy, aquel acto de Luis Donaldo Colosio en Lomas Taurinas.

Al mismo tiempo que un juez le ordenaba a la FGR que suspendiera el intento de reapertura del caso, la Fiscalía dice que tiene el segundo tirador, que resultó que no era otro que el mismo que en su momento investigó Chapa Bezanilla sin éxito. No solamente eso, el propio asesino confeso, Mario Aburto, ha reconocido y está demostrado pericialmente que fue él quien realizó los dos disparos. Sánchez fue acusado por Chapa por un lejano parecido con Aburto y nada más, todo lo otro de lo que ahora habla la FGR fue un invento de Chapa Bezanilla, el hombre que mayor daño hizo a la credibilidad de la justicia en las últimas décadas.

La muerte del entonces candidato priista fue un trauma político para la sociedad porque, sencillamente, se sabía que ya no había vuelta atrás, que se había cerrado toda una etapa de la vida política nacional, que se había perdido la inocencia. Puede o no haber habido un complot para asesinar a Colosio, pero no hubo un segundo tirador. Evidentemente, la tesis de la acción concertada de la operación conjunta de varios individuos esa tarde de miércoles en Lomas Taurinas se quedó sin asidero y se comprobó que Mario Aburto era el verdadero asesino material.

Ya no sabe qué hacer AMLO para que los mexicanos tengamos distractores porque el proceso electoral no lo está dominando como quisiera, Claudia Sheinbaum no suma puntos a la causa mientra Xóchitl Gálvez sigue a la alza. ¿Serán patadas de ahogado del llamado Mesías Tropical?.

Reflexión

Tremenda bronca se le armó ayer al Secretario de Finanzas José Luis Lima Franco, cuando sus trabajadores de la dependencia que “dirige” suspendieron sus labores y le fueron a gritar su precio a la entrada de su oficina. Los empleados se quejan de que no les han pagado las vacaciones que laboraron, como debe ser, en el mes de diciembre. El problema es que ya no hay liquidez, con eso de que el gober y sus muchachos organizan muchas pachangas pues ya no hay dinero que alcance. Pobre Lima Franco, tiene que sacrificar el cochinito que tenía para los gastos de pre, pre, campaña y a lo mejor la Zacatecana, que es quien hoy manda, lo deja fuera por inepto.

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