La historia de la gran relación entre Roger Martínez y Fernando Ortíz

El gol que marcó Roger Martínez frente a Toluca, que sirvió para abrir el marcador de la goleada de América en el Estadio Azteca, evidenció la opinión que los elementos tienen de Fernando Ortíz, su nuevo entrenador: con un estilo mucho más empático y cercano que el de Santiago Solari, su predecesor, logró generar un consenso entre la plantilla.

Lo cierto es que la anotación del colombiano demostró una unión que hace rato no se observaba entre los elementos: en la celebración, corrió hacia el banquillo donde estaba el estratega y lo abrazó como a un padre. Inmediatamente, el resto de sus compañeros se sumaron para gritar con locura.

La relación entre los dos protagonistas, sin embargo, no comenzó en Los Azulcremas: en 2013, el Tanque debutó en la Primera División de Argentina con Racing Club. Allí ya estaba el argentino, que transitaba sus últimos pasos como futbolista profesional. De todas formas, el colombiano rápidamente fue traspasado.

Tras su paso a préstamo por Santamarina de Tandil y Aldosivi, retornó en 2015 a Avellaneda, donde brilló por un semestre y luego fue vendido. Tras pasar por el balompié chino y Villarreal, llegó a Las Milonetas y se reencontró con el Tano.

Ortíz motivó a Martínez
En conferencia de prensa, Ortíz comentó que buscará sacar la mejor versión de Martínez: «Fui su compañero en Racing. Insistía en que creyera en sus condiciones. Me dijo que iba a volver a ser el que yo conocía y festejar conmigo. No me llena como entrenador sino como persona. La persona va más allá de lo deportivo, eso es lo importante».

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